Por Joan Prat - Compañía de Guías del Valle de
Benasque
Guía de Alta Montaña-UIAGM
La primera pregunta
que nos viene a la cabeza es saber quien es Guía profesional en España. Debido
al enorme vacío legal que ha habido y hay en España en todo lo referente a la
formación, titulación y regulación de profesionales de la montaña, se hace
difícil saber a nivel de usuario a quien debemos acudir y quien está
debidamente titulado a la hora de contratar un Guía para realizar una actividad
en montaña. El pasado mes de marzo salió publicado en el BOE el Real Decreto
sobre titulaciones deportivas en las especialidades de Montaña y Escalada,
donde se aprueban las enseñanzas mínimas y se regulan las pruebas de acceso,
paso previo hacia la necesaria regulación profesional de los Guías de Montaña.
Actualmente a nivel
oficial se están dando titulaciones de Técnicos Deportivos de diferentes
niveles y disciplinas, pero estas titulaciones no tienen reconocimiento
internacional por ahora. Los únicos que pueden trabajar legalmente fuera de
España son los titulados con reconocimiento internacional o sea los Guías de
Alta Montaña, miembros de la Unión Internacional de Asociaciones de Guías de
Montaña (UIAGM) y los Guías-Acompañantes de Montaña, miembros de la Plataforma
Europea de Guías-Acompañantes de Montaña.
Lo
que sí debemos exigir al Guía que contratemos es alguna titulación que acredite
su formación y nivel técnico, que tenga contratado un seguro de responsabilidad
civil y que nos incluya o nos dé la posibilidad de sacarnos un seguro personal
de accidentes en caso de no estar federado. No está de más que el Guía esté al
corriente de los pagos a Hacienda y Seguridad Social a fin de evitar el
intrusismo profesional y el “pirateo” y así evitar fraudes y graves problemas
en caso de sufrir un accidente.
Muchos
son los aspectos que nos tienen que convencer de la conveniencia de contratar
los servicios de un profesional:
En
primer lugar motivos de seguridad.
El número de accidentes está en progresivo aumento y la mayoría de ellos (casi
el 70%), ocurren en actividades consideradas fáciles o poco difíciles, como son
el montañismo o el senderismo. No es de extrañar que los extravíos y las caídas
o resbalones sean las causas más frecuentes de accidentes en la montaña, ya que casi el 50% de los
accidentados poseen una experiencia que podríamos considerar como baja o nula.
Es
evidente que la contratación de Guías profesionales ayudaría a disminuir el número
de accidentes en montaña. Un profesional
proporcionará seguridad en el recorrido, escogiendo la actividad acorde al
nivel físico y técnico del cliente, asesorándole con el equipo y material
adecuado y asegurándole en los terrenos donde se sienta inseguro.
De
todas formas debemos ser conscientes que el riesgo cero no existe. El Guía
puede minimizar el riesgo, pero no puede eliminarlo completamente. Las
actividades que realizamos en montaña se desarrollan en un medio que puede llegar
a ser muy hostil y se crea la necesidad de la responsabilidad compartida.
Una
de las funciones más importantes del Guía es la pedagogía y la enseñanza. Podemos aprender mucho más rápido y
con mayor seguridad en disciplinas que podrían considerarse bastante
complicadas de aprender por nuestra cuenta, como son la escalada en roca o
hielo, el alpinismo, el esquí de montaña,... Con los consejos de un Guía profesional
aprenderemos las técnicas necesarias
para iniciarnos y progresar mejor y más rápidamente.
Para
la organización logística de una
actividad, el Guía organizará la actividad, se ocupará de reservar los
refugios, preparar el material y equipo necesario, etc...; es muy útil en
actividades de varios días como los trekkings, actividades en Alpes,
expediciones…
Nos
enseñara a conocer la montaña y el medio
natural en el que nos movemos.
No
debemos olvidarnos del aspecto humano. El Guía nos va a hacer descubrir su
mundo y su medio de vida, y es fácil que una relación en principio comercial
Guía-Cliente acabe generando una buena amistad.
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