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En sus alegaciones al Plan Hidrológico Nacional Greenpeace insiste: Hay que modernizar los regadíos y controlar la contaminación en lugar de construir nuevas presas.
COMUNICADO DE PRENSA del 12 de diciembre de 2000
La organización ecologista destaca el proyecto de Itoiz (en Navarra)
En sus alegaciones al Plan Hidrológico Nacional (PHN) Greenpeace critica que el borrador impulse la construcción de presas y trasvases sin que se produzca un debate sobre cómo solucionar los problemas intrínsecos que cada sector genera en la utilización del agua. Según los ecologistas, el Plan Hidrológico no otorga la importancia que merece a la puesta en marcha de medidas que favorezcan la eficiencia en el uso del agua, la prevención de la contaminación, o las medidas para paliar la contaminación y salinización de acuíferos. Las principales alegaciones de Greenpeace al Plan se recogen en los siguientes puntos:
· Necesidad de evaluar el Impacto Ambiental para Planes y Programas, que incluiría la obligatoriedad de evaluar el impacto de todo el PHN. El recientemente aprobado Real Decreto 9/2000, de 6 de octubre, de modificación del Real Decreto legislativo 1302/1986, de 28 de junio, de Evaluación de Impacto Ambiental, no incluye la obligatoriedad de evaluar Programas y Planes como el PHN.
· Necesidad de modernizar y ordenar el sector agrario, a través de la aprobación de un Plan Nacional de Regadíos, previo a la aprobación del PHN, y la implantación de políticas tarifarias y de costes asumidos que incentiven el ahorro y la eficiencia del agua. El Avance del Plan Nacional de Regadíos proponía un aumento en la superficie de regadío de 228.528 ha. para el horizonte 2008, la mejora del regadío existente (actualmente un 56% de la superficie de regadío mantiene sistemas de riego ineficaces y pérdidas de agua), el establecimiento de cultivos en concordancia con la reforma de la PAC y el acuerdo del GATT, la realización de estudios de rentabilidad y la transformación de nuevos regadíos sociales. Esto aún no se ha acometido.
· Necesidad de justificación de la construcción de más de 100 nuevos pantanos.
· En lo que se refiere a la contaminación, Greenpeace alega que el PHN no otorga tanta importancia al diseño de programas de lucha contra la contaminación como a la construcción, cuando, según la organización ecologista, el cuidado de la calidad de las aguas ofrece posibilidades mayores de aumentar la disponibilidad del recurso que la construcción de nuevas infraestructuras.
En sus alegaciones, los ecologistas advierten sobre la incidencia negativa e irreversible del Plan Hidrológico Nacional sobre el medio ambiente. Denuncian que el Plan no observa todas las utilidades y servicios que aporta el agua, especialmente en cuanto a los "usos no productivos", tanto desde el punto de vista social, económico, como ecológico. El PHN, según Greenpeace, no busca el equilibrio entre la conservación del agua y de los ecosistemas asociados, como ríos, lagos, deltas, marismas, o bosques de ribera, y la satisfacción de las necesidades reales de agua de los distintos sectores de la población. Todo esto sin olvidar que, más allá de su importante función económica, el agua es la base de la vida de todos los ecosistemas.
"El Plan Hidrológico Nacional simplemente propone los mecanismos que permitan obtener agua y transportarla de unas cuencas a otras, basando la gestión del agua en la capacidad de embalse y trasvase en nuestro país, a través de la construcción de grandes infraestructuras hidráulicas. Esto significa que ya desde su espíritu, omite herramientas básicas de planificación, basculando a favor de la construcción, es decir, la destrucción de los ríos y otros espacios naturales. La gestión de la demanda, la única forma de asegurar este recurso, a la vez que de conservarlo y conservar los ecosistemas asociados al mismo, aparece en letra pequeña en el PHN", declara Eva Hernández, responsable de la Campaña de Hábitats de Greenpeace España.
Greenpeace destaca en sus alegaciones el caso de la presa de Itoiz (Navarra), que no se encuentra en el listado de embalses proyectados para alimentar al trasvase al Ebro que contempla el PHN pero que, según los ecologistas, alimentaría las cuencas del sudeste español, aportando el agua del Irati al Ebro a través del Canal de Navarra. Reclaman que el PHN deje claro qué presas que no aparecen en este listado se tienen en cuenta por el Gobierno para los trasvases propuestos.
Precisamente esta semana, el Gobierno de Navarra ha dado traslado del expediente de expropiación a los propietarios de terrenos situados en el vaso del proyectado embalse de Itoiz. "Se trata, de nuevo, de otra maniobra del Gobierno de Navarra en su política de hechos consumados, ya que el pantano no se puede llenar por encima de la cota 506, según sentencia de la Audiencia Nacional, y no se ha demostrado aún la seguridad de la presa, lo que ha sido objeto de otra sentencia del Tribunal Supremo. Este proyecto no puede seguir adelante con la amenaza de hasta siete tipos de riesgos catastróficos asociados a su llenado", añade Hernández.
Fin de comunicado