Greenpeace pide explicaciones sobre las cortas previstas en la Dehesa de la Hiruela: La extracción de leña sin un plan técnico que lo justifique resulta un peligroso precedente en espacios forestales frágiles como el robledal de La Hiruela.

 

 

COMUNICADO DE PRENSA del 3 de noviembre de 2000

 

 

Mediante sendas cartas enviadas al Director General de Medio Natural, Juan del Álamo, y al Jefe de Servicio de conservación de Montes, Agustín del Campo, Greenpeace ha pedido explicaciones a la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid ante la corta de leñas de roble rebollo (Quercus pyrenaica) prevista en la singular y valiosa Dehesa de La Hiruela, situada en la Sierra Norte de Madrid.

 

La Dehesa de La Hiruela es, como su vecino el Hayedo de Montejo, una antigua dehesa boyal que tras el declive poblacional y ganadero de la Sierra Norte evolucionó hacia un bosque denso y hoy se presenta como una magnífica masa forestal que integra majestuosos ejemplares de roble de edad centenaria con una buena regeneración natural y ejemplares de edades intermedias. Existen pocos ejemplos de bosque de rebollo de estas características y por este motivo, y por albergar especies de flora amenazada recogidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas, fue catalogado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) para su inclusión en la Red Natura 2000, la futura red europea de espacios protegidos. La Dehesa de La Hiruela es también monte preservado según la Ley Forestal de la Comunidad de Madrid.

 

La tala ha sido justificada en parte para extraer 60.000 Kg. de leña destinada a los vecinos de La Hiruela. Pero los planes de la Consejería incluyen cortar leña sobre una superficie muy amplia con objeto de venderla a otras zonas y obtener beneficios económicos. "Greenpeace no cuestiona las legítimas necesidades de los propietarios del monte, pero la corta debe ir precedida de un Proyecto de Ordenación o un Plan Técnico que establezca las necesidades selvícolas del monte y salvaguarde los valores ambientales que han justificado su catalogación como Lugar de Importancia Comunitaria", señala Miguel Ángel Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace.

 

Según la tradición forestal europea, recogida en la legislación vigente, los objetivos y métodos de los tratamientos selvícolas en los montes deben estar especificados en documentos técnicos que son revisados periódicamente. Pero, por lo que parece, la Dehesa de la Hiruela no cuenta con un Proyecto de Ordenación vigente, pese a que el Plan Forestal de la Comunidad de Madrid preveía que esta zona tuviera un plan actualizado para el año 2000. Además, por ser un espacio de la futura Red Natura 2000 debería contar con unas especificaciones claras para el mantenimiento de la biodiversidad y de un estudio preciso de las zonas sensibles que acogen flora y fauna amenazada. La actuación en el robledal de La Hiruela siembra un peligroso precedente al actuar sobre un espacio sumamente sensible sin contar con una planificación adecuada y moderna que integre aprovechamiento de los recursos y conservación de la naturaleza, lo que se viene dando en llamar gestión sostenible", afirma Soto.

 

Fin de comunicado